Saluda Secretario General

Joaquín Gisbert Barbudo

Una nueva etapa que ha requerido actualizar objetivos, estrategias, actuaciones y formas de colaboración a todos los niveles. La pandemia provocada por la COVID-19 y sus implicaciones a nivel sanitario, económico y social han marcado un año que nos ha obligado a reconducir nuestra actividad planteando medidas  extraordinarias y urgentes.

Cada uno de nosotros ha desempeñado un papel clave, donde la cooperación ha sido imprescindible. Para nosotros, las empresas, piezas fundamentales del sistema productivo, han sido y son nuestra razón de ser, pero además han demostrado estar a la altura, respondiendo ante una situación de extrema gravedad. De este modo, son olvidar nuestro papel para preservar la seguridad y la salud, hemos estado junto a ellas, prestando servicios, trasladando sus reivindicaciones y defendiendo su papel esencial en la reactivación como territorio.

Las empresas han sido capaces de responder a los nuevos retos y han dado muestras de su importante papel social. En Córdoba hemos impulsado planes con el Ayuntamiento y con la Diputación provincial para abordar la situación hacia la que nos ha derivado la COVID-19, y poder superarla de la mejor manera. Desde distintas perspectivas y enfoques hemos buscado el punto de encuentro para reactivar nuestra economía, atendiendo las necesidades especificas de cada sector.

Para finalizar me gustaría destacar el papel que hemos ejercido desde las organizaciones empresariales, que, por una parte, hemos informado a nuestros asociados de las novedades que se iban produciendo en el día a día; y al mismo tiempo hemos puesto en marcha iniciativas para continuar con la actividad empresarial y organizativa, además de trasladar a las autoridades las legítimas y necesarias reivindicaciones empresariales. Sin olvidar nuestra absoluta disposición e implicación en la lucha contra la pandemia desde el punto de vista sanitario y social.